Festival de Bandas: Un aguante innecesario

 

-A las bandas de córdoba hay que hacerles el aguante- dijo un pibe en el público.

- Gracias por hacernos el aguante - dijeron varias bandas sobre el escenario.

Aguantar: tolerar o llevar con paciencia a alguien o algo molesto o desagradable.


Esta es la manera discursiva en la que estamos posicionando al músico cordobés y en la que él se posiciona. Es decir, que durante la semana te aguantás los cortes, las manifestaciones, al tránsito desquiciado, a tu jefe, entre otros y durante el finde tenés que ir  a aguantar a los músicos.


Cuando pongo la radio o algún disco en mi casa no me pongo a “aguantar” el disco. Escuchar música, debería, creo yo, no sé, ser considerado un fenómeno agradable. En casa me siento a disfrutar la música y lo mismo pasa cuando voy a ver bandas. Se imaginan un River repleto de gente que va a aguantar a la banda que toca y encima gasta dos, tres, cuatro lucas para ir a “aguantar” el evento. 

El aguante, esa pantomima que hacen los amigos de los artistas en el medio de la pista, que se repite, tres, cuatro o cinco shows, como mucho; y después aparece Pepe Grillo en el público cuando ellos no están, no sirve. No podemos analizar lo que puede llegar a generar la música de un artista con eso. Eso es aguante, le están haciendo la onda para no decir que lo están soportando. Es un pequeño foco efervescente, con el resto del público no pasa nada. 

Podemos pensar burdamente que hay dos tipos de agites, el que hace tu amigo, primo, hermano porque sos vos el que está ahí, es ese aguantador que te quiere un montón y te agita para que te creas un rock star. Después está el otro agite, ese grito que se te escapa de la jeta porque el tema estuvo buenísimo y te quedaste de cara con lo que viste y escuchaste. Puede que no tengas ni idea de quiénes son los que están arriba del escenario, pero tu atención se fue ahí, porque te llamó eso que esos músicos están haciendo. Te llamó la música y no un pedido limosnero de aguante por parte del músico.

Esa conmoción que se te despierta en el cuerpo por lo que estás escuchando me pasó con varios artistas que había en la grilla del ”Segundo Festival de Bandas” que se llevó a cabo el 22 de abril del 2017, en el Quality Espacio. Vi a un tal “David Rolón” con todo el sentimiento  puesto en sus letras, canciones bonitas con muy lindos climas sonoros. Una banda llamada “Díceros” que no se guardó nada y en ningún momento menospreció al público cordobés, le dio con todo. Desde la entrada del cantante subiendo al escenario en una motocicleta, hasta rosas para las señoritas, las cuales se repartieron durante la canción más melosa. “Hoy Lila”, banda ya conocida por mí, una de las pocas que me hicieron aceptar el estilo reggae y con la que moví la patita durante todo su show. “Marya”, un trío de esos en los que buscas más gente sobre el escenario porque no podés creer que suenen así y te rematan el show con un cover de Valeria Linch..¿en serio?!. De cara, tienen toda mi consagración la actitud de esos tres, no los tenía en mi radar y llegaron para quedarse en él. “Black Dog” te traen a un Led Zeppelin made in córdoba, no hay nada más para decir. 


Comencemos a quitarle esa carga de soportabilidad a los eventos de nuestra ciudad. Las producciones que vi el sábado no son dignas de ningún aguante, son merecedoras de la escucha y el disfrute. Vos como músico, invítame a escucharte, a pasar un buen rato, compartirme lo que hacés. No me pida que te aguante, vamos a pasarla bien. Para aguantar ya tenemos demasiado., ¿no te parece?


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